Exigimos recursos humanos y laborales suficientes para garantizar una vuelta al cole segura

El Partido Verde afirma que, pese a la cesión de competencias a las Comunidades Autónomas, “el Estado debe garantizar la prestación de un derecho esencial  y un servicio público como la Educación”.

La comunidad educativa es una de las más afectadas por los efectos de la COVID-19. Miles de estudiantes, docentes y familias tuvieron que “improvisar” un método de enseñanza, tras la declaración del Estado de Alarma. Muchas fueron las deficiencias detectadas durante el confinamiento y muchas son las reivindicaciones de la Marea Verde en defensa de la educación, que a pocos días del comienzo del nuevo curso siguen pendientes. 

Para EQUO, es imprescindible garantizar una vuelta al cole segura, algo que sólo se puede conseguir, con grupos de alumnos más reducidos, en todos los ciclos educativos. 

El Partido Verde afirma que, pese a la cesión de las competencias educativas a las Comunidades Autónomas, “el Estado debe ser garante de un servicio público y un derecho esencial como es la educación, por lo que debe velar y asegurar que se destinan los recursos suficientes y necesarios para su prestación”. 

EQUO trabaja junto a la Marea Verde para que la vuelta al cole sea segura para toda la comunidad educativa, en cualquier punto de nuestra geografía. Por ello exige al Gobierno::  

  • Una reducción de ratios por aula 
  • Aumento de cupos
  • Valoración de la disminución de los periodos lectivos 
  • Promover la estabilidad y aumentar  las plantillas de los centros públicos 
  • Reforzar la atención a la diversidad 
  • Adaptación adecuada de los contenidos curriculares 
  • Dotación de medios técnicos necesarios a familias y docentes
  • Establecer un protocolo sanitario
  • Garantizar una financiación adecuada y suficiente

La formación ecologista considera que el regreso a las aulas debe seguir una estrategia que permita el seguimiento de la enseñanza con garantías. Para ello, se deberán facilitar las herramientas y recursos necesarios a toda la comunidad educativa, en especial a aquellas personas que más sufrieron los efectos de la brecha digital y social, durante el pasado Estado de Alarma.