El plan de automoción anunciado por el Gobierno es una “cesión ante el lobby automovilístico”

El plan de impulso a la industria de la automoción propuesto por el Gobierno es incoherente. Su objetivo de descarbonizar el sector es contradictorio con el hecho de seguir subvencionando coches de diésel y gasolina.

EQUO ha calificado el plan de impulso a la industria de la automoción anunciado por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de “una cesión ante el lobby automovilístico” ya que es “incoherente” proponer una descarbonización de dicha industria a la vez que se perpetúan las subvenciones a los vehículos contaminantes.

“La crisis del coronavirus debería servir para cambiar el rumbo de un sector y de un gobierno que siguen sin aceptar la realidad, que el futuro de la industria de la automoción no pasará por la movilidad fósil y el vehículo privado en propiedad”, afirma.

Hay millones de coches sin vender al año mientras que la juventud apuesta por una movilidad diferente, limpia y compartida. Por su parte, el Acuerdo de París y la ciencia nos obligan a descarbonizar de manera más ambiciosa y rápida de nuestra economía, al menos un 55% de reducción de CO2 para 2030 y una “industria cero emisiones” en 2040. “Por todas estas razones, afirma el partido verde, en el futuro se van a fabricar y se van a vender menos coches, y los que se fabriquen serán limpios y de uso compartido”.

Según Florent Marcellesi, coportavoz de EQUO:, “Es hora de que el Gobierno saque las conclusiones del declive económico, cultural y ecológico del sector automovilístico. En esta nueva realidad, querer reactivar el consumo de coches con planes renove y estímulos, incluso con maquillaje verde, es una solución estéril y equivocada. Poner un límite de 120gCO2/km, muy por encima de la normativa europea de 95gCO2/km, así como optar por la ‘“neutralidad tecnológica’” no es otra cosa que una excusa para seguir vendiendo los vehículos diesel y gasolina que le sobran a la industria automovilística, pero que tanto dañan nuestra salud y el clima. Estas subvenciones millonarias a tecnologías del pasado son un regalo envenenado para hoy y para mañana. Solo perpetúan un mercado inadaptado e insostenible. Llamarlo movilidad sostenible es una trampa..”

Para el partido verde, la movilidad fósil y de uso privado es el pasado. En palabras de Marcellesi: “EQUO pide que el Gobierno rectifique y mande otro mensaje a la ciudadanía y a los mercados porque hay muchos empleos en juego. Necesitamos una desinversión de la automoción fósil, e invertir de forma prioritaria y mucho más consecuente en el transporte público urbano, la bicicleta y en el vehículo limpio y compartido. En particular, las ciudades necesitan electrificar sus redes de transporte urbano y recuperar el espacio público para las personas, no para los coches como hasta ahora. Desde EQUO pedimos también que la futura Ley de Cambio Climático marque el final de la venta de los coches de motor de combustión para el final de esta década.”