Economía y Empleo

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“Transición ecológica de la economía que reduzca nuestra huella ecológica, aporte empleos verdes con jornadas laborales de 32 horas y promueva una mayor calidad de vida”

En Verdes Equo queremos una revisión completa de nuestro sistema económico ante los desafíos ecológicos, digitales y sociales que afrontamos. La economía nunca ha sido más global que hoy y las empresas se están transformando rápidamente para adaptarse. Para hacer que el futuro esté libre de combustibles fósiles y promover formas sostenibles de producción y transporte, necesitamos iniciar una transición ecológica de la economía. Una economía verde proporcionará empleos decentes en las empresas e industrias del futuro y nos hará menos dependientes del crecimiento económico y de las crisis cíclicas de la economía actual. Nuestras vidas son mucho más que cifras del PIB. Con una transformación verde de la economía en España podemos generar 400.000 empleos netos cada año de aquí a 2030. Con un apoyo público rotundo y audaz, pero también mediante señales inequívocas al mercado, la modernización ecológica podrá abrir enormes bolsas de puestos de trabajo en todos los niveles de cualificación laboral y en nuevos nichos de mercado.

Apoyamos las empresas verdes, las cooperativas y las iniciativas locales, e instamos a un liderazgo empresarial responsable que apueste por un modelo sostenible y justo. Los días del capitalismo corporativo que enriquece solo a un puñado de personas, mientras pone en peligro a la mayoría y destruye el medio ambiente, están contados. Queremos dar prioridad a las personas y la Naturaleza, y mejorar así la calidad de vida en Europa y en el mundo.

Las crisis económicas, que se repiten de forma cíclica en el actual sistema económico, causan graves dificultades sociales y mucha pobreza. Las medidas de austeridad en la anterior crisis de 2008, y la crisis de hoy debida a la pandemia de Covid, ha empeorado el nivel de vida de muchos ciudadanos al aumentar la precariedad, la desigualdad y el paro. Queremos asegurarnos de que nadie se quede atrás, amortiguando el efecto de las crisis sobre las personas. Por tanto, abogamos por garantías económicas para la ciudadanía y políticas de gasto activas para apoyar la regeneración económica y así restaurar la esperanza, especialmente entre los jóvenes.

Queremos mejorar la calidad y la estabilidad del empleo, pero también la calidad de vida. Por ello estamos comprometidas con impulsar los cambios legislativos y culturales necesarios para reducir gradualmente la jornada laboral, sin pérdida de salario, a 32 horas semanales o 4 días a lo largo de la próxima década.

Esta medida presenta evidentes ventajas sociales y ambientales: reparto justo e igualitario de la carga de trabajo remunerado; mejor conciliación familiar para que el trabajo no remunerado (sobre todo de cuidados y de tareas domésticas) se reparta de forma equitativa entre hombres y mujeres; menor contaminación con la reducción de los desplazamientos al trabajo; más tiempo de dedicación a los hijos y seres queridos; y más tiempo para implicarnos en actividades de ocio sostenibles y que enriquecen la vida: practicar deporte, asistir a eventos culturales, autoformación, etc. En definitiva, una economía más próspera y estable debido a una mejor salud y una mayor felicidad de las personas trabajadoras, que disfrutan de una vida de calidad. 

Una cosa es segura: nuestro modelo productivista e insostenible actual, que relega a las personas a un segundo plano, no tiene futuro. La transición ecológica, que se centra en el bienestar de las personas y en la sostenibilidad ecológica del modelo económico y social, es el nuevo camino. De hecho, es el único camino posible para una sociedad con futuro.